Legalmente, no existen lugares donde puedas guardar grandes cantidades de dinero sin que se investigue su procedencia, al menos en la mayoría de los países que tienen leyes y regulaciones contra el lavado de dinero. Las instituciones financieras, como los bancos, están sujetas a estrictas regulaciones diseñadas para prevenir y detectar el lavado de dinero y otras actividades ilícitas. Esto significa que es improbable que encuentres un lugar donde puedas guardar grandes sumas de dinero sin que se realice una investigación sobre su origen.
Sin embargo, en algunos países o jurisdicciones offshore, puede haber instituciones financieras que ofrezcan un mayor nivel de confidencialidad en cuanto a la procedencia de los fondos. Estas jurisdicciones pueden tener leyes más laxas en cuanto a la divulgación de información financiera y pueden ofrecer servicios bancarios con un mayor grado de secreto bancario. Sin embargo, incluso en estas jurisdicciones, las instituciones financieras aún están sujetas a ciertas regulaciones y deben cumplir con estándares internacionales de debida diligencia en materia de prevención del lavado de dinero.
Es importante tener en cuenta que participar en actividades que buscan ocultar o encubrir el origen ilícito de fondos, como el lavado de dinero, puede ser considerado un delito grave en la mayoría de los países y puede acarrear consecuencias legales severas, incluyendo multas, confiscación de bienes y activos, y penas de prisión. Por lo tanto, es fundamental cumplir con las leyes y regulaciones financieras y evitar cualquier actividad que pueda ser percibida como sospechosa o ilegal.