¿Por qué el lavado de dinero es un delito?
El lavado de dinero es considerado un delito por varias razones fundamentales:
Fomenta la impunidad de actividades criminales: El lavado de dinero permite a los delincuentes disfrutar de los beneficios de sus actividades ilegales al ocultar el origen ilícito de los fondos. Esto fomenta la impunidad al permitir que los delincuentes eviten la detección y el castigo por sus actividades criminales.
Socava la integridad del sistema financiero: El lavado de dinero socava la integridad y la confianza en el sistema financiero al introducir fondos ilícitos en la economía legal. Esto puede distorsionar la competencia en los mercados legítimos, generar inestabilidad financiera y erosionar la confianza pública en las instituciones financieras.
Facilita otras actividades criminales: El dinero lavado puede ser utilizado para financiar una amplia gama de actividades criminales, incluyendo el tráfico de drogas, el terrorismo, el tráfico de armas, la corrupción y el fraude. Al permitir que los delincuentes obtengan y utilicen fondos ilícitos, el lavado de dinero facilita y perpetúa otras formas de delincuencia.
Daña la economía y la sociedad: El lavado de dinero puede tener efectos perjudiciales en la economía y la sociedad en general. Puede desviar recursos de inversiones legítimas, aumentar la desigualdad económica, dificultar el desarrollo económico y socavar el estado de derecho y la gobernanza democrática.