El lavado de dinero puede involucrar una amplia gama de actividades destinadas a ocultar o legitimar fondos obtenidos ilegalmente. Algunas de las actividades que se pueden considerar como lavado de dinero incluyen:
Colocación: Es la etapa inicial del proceso, donde el dinero ilícito se introduce en el sistema financiero. Esto puede incluir depósitos en efectivo en cuentas bancarias, compra de activos como bienes raíces o inversiones en instrumentos financieros.
Integración: Durante esta etapa, el dinero ilícito se mezcla con fondos legítimos para ocultar su origen. Esto puede incluir la realización de transacciones financieras aparentemente legales, como la compra y venta de bienes, inversiones en negocios legítimos o transferencias internacionales de fondos.
Distribución: En esta etapa final, el dinero lavado se retira del sistema financiero y se utiliza para actividades legales o se reintroduce en el sistema ilegal. Esto puede incluir el uso del dinero para financiar actividades criminales adicionales, la compra de bienes de lujo o el financiamiento de negocios legítimos.
Algunas de las actividades específicas que pueden considerarse lavado de dinero incluyen:
Es importante destacar que el lavado de dinero es un delito complejo y que las autoridades financieras y de aplicación de la ley están constantemente actualizando sus estrategias y regulaciones para detectar y prevenir estas actividades ilegales.