No existe una cantidad específica en efectivo que automáticamente se considere lavado de dinero. El lavado de dinero no está determinado únicamente por la cantidad de dinero involucrada, sino por la naturaleza de las transacciones y la intención de ocultar el origen ilícito de los fondos.
Las leyes y regulaciones contra el lavado de dinero generalmente se centran en actividades financieras sospechosas que podrían indicar intentos de ocultar ingresos ilegales o legitimar fondos ilícitos. Estas actividades pueden incluir:
Es importante destacar que las leyes y regulaciones contra el lavado de dinero varían según el país y que los umbrales y criterios específicos para determinar la actividad sospechosa pueden ser diferentes en diferentes jurisdicciones. Además, las instituciones financieras y otras entidades están obligadas a reportar transacciones sospechosas a las autoridades competentes, quienes luego investigan y determinan si se ha producido lavado de dinero.