Tráfico de drogas: La venta ilegal de drogas es una fuente común de fondos ilícitos que luego se intentan lavar a través de actividades financieras.
Corrupción: Los fondos obtenidos mediante sobornos, malversación de fondos públicos u otras formas de corrupción pueden ser objeto de lavado de dinero.
Fraude financiero: El fraude en los mercados financieros, la manipulación de valores, las estafas de inversión y otros tipos de fraude pueden generar ganancias ilegales que luego se lavan.
Contrabando: El contrabando de bienes, como armas, drogas, productos falsificados o bienes culturales, puede generar ganancias ilícitas que requieren lavado.
Extorsión y secuestro: Los fondos obtenidos mediante extorsión, chantaje o secuestro pueden necesitar ser lavados para ocultar su origen y utilizarlos sin levantar sospechas.
Tráfico de personas: Las ganancias obtenidas mediante el tráfico ilegal de personas pueden ser lavadas para ocultar el origen ilegal de los fondos.
Financiamiento del terrorismo: Los fondos obtenidos para financiar actividades terroristas pueden requerir lavado para ocultar su origen y financiar futuras operaciones.
Crimen organizado: Las actividades de lavado de dinero también pueden estar asociadas con otras formas de crimen organizado, como la trata de personas, el juego ilegal, la piratería informática y el robo de identidad.
En resumen, el lavado de dinero puede estar asociado con una amplia gama de delitos, ya que implica el ocultamiento o legitimación de fondos obtenidos ilegalmente, independientemente de su origen específico.