En la mayoría de los países, una demanda de extinción de dominio se presenta ante un tribunal competente. Este tribunal puede tener diferentes nombres dependiendo del sistema legal del país en cuestión, pero generalmente se trata de un tribunal civil o penal especializado en casos de extinción de dominio o bienes de origen ilícito.
El proceso puede variar según el país, pero por lo general implica la presentación de la demanda ante el tribunal correspondiente, seguida de un proceso judicial en el que se evalúan las pruebas presentadas y se escuchan los argumentos de ambas partes. El tribunal luego emite una resolución basada en la evidencia y los fundamentos legales presentados.
Es importante destacar que la extinción de dominio es un procedimiento legal que busca privar a los delincuentes de los beneficios obtenidos de actividades ilícitas, por lo que las demandas suelen estar respaldadas por investigaciones exhaustivas y pruebas sólidas