La celebración de la subasta en el proceso de extinción de dominio es un evento crucial donde los bienes confiscados son puestos a la venta pública y adjudicados al postor que ofrece el precio más alto. Aquí hay algunos aspectos importantes sobre la celebración de la subasta en la extinción de dominio:
Fecha, Hora y Lugar: La subasta se lleva a cabo en una fecha, hora y lugar previamente anunciados. Estos detalles se comunican a través de medios de comunicación como periódicos, sitios web gubernamentales, carteles publicitarios y otros canales.
Proceso de Registro: Los participantes que deseen pujar en la subasta deben registrarse previamente. Durante el registro, pueden recibir un número de identificación que utilizarán durante la subasta.
Presentación de los Bienes: Antes de la subasta, los bienes a ser subastados se presentan para inspección pública. Esto permite a los posibles compradores examinar los activos y evaluar su condición y valor.
Procedimiento de la Subasta: Durante la subasta, un subastador dirige el proceso. Comienza describiendo el bien a ser subastado y estableciendo un precio inicial, luego acepta las ofertas de los participantes.
Puja Incremental: Los participantes pueden realizar ofertas por encima del precio base establecido por el subastador. El precio aumenta en incrementos predeterminados a medida que se realizan nuevas ofertas.
Adjudicación al Mayor Postor: El bien se adjudica al postor que ofrece el precio más alto antes de que se cierre la subasta. Una vez que se declara un ganador, se completa el proceso de compra y venta.
Pago y Transferencia de Propiedad: El ganador de la subasta debe pagar el precio de compra acordado y, una vez recibido el pago, se completa la transferencia de propiedad del bien al nuevo propietario.
Documentación Legal: Se proporciona la documentación legal necesaria para formalizar la transferencia de propiedad. Esto puede incluir un contrato de compra-venta u otros documentos legales pertinentes.
Registro de Resultados: Se mantiene un registro de los resultados de la subasta, incluyendo el precio de venta de cada bien y la identidad del comprador.
La celebración de la subasta en el proceso de extinción de dominio es un paso crucial para la disposición de los bienes confiscados. Proporciona una oportunidad para que los activos sean vendidos de manera transparente y justa, asegurando que se obtenga el mejor precio posible en beneficio del Estado o de las víctimas del delito.