La confiscación de aeronaves bajo la figura de extinción de dominio es una medida legal utilizada por algunos países para combatir el crimen organizado, el narcotráfico y otras actividades ilícitas relacionadas con el uso indebido de aeronaves. La extinción de dominio es un proceso legal mediante el cual el Estado puede decomisar bienes que se presume están vinculados con actividades delictivas, incluso si el propietario no ha sido condenado por un delito en particular.
En el caso específico de las aeronaves, si se demuestra que han sido utilizadas en actividades ilícitas o que han sido adquiridas con dinero proveniente de actividades criminales, las autoridades pueden iniciar un proceso de extinción de dominio para confiscarlas. Esto puede incluir aviones utilizados en el tráfico de drogas, contrabando, lavado de dinero u otras actividades ilegales.
Los procedimientos y criterios para la confiscación de aeronaves bajo la extinción de dominio pueden variar según el país y su marco legal específico. Por lo general, estos procesos implican una investigación exhaustiva por parte de las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley para recopilar pruebas que demuestren la vinculación de la aeronave con actividades criminales.
Es importante destacar que estos procesos deben llevarse a cabo dentro del marco legal establecido y respetando los derechos fundamentales de los propietarios de las aeronaves