Investigación de actividad sospechosa: Si tu cuenta es objeto de una investigación debido a actividades sospechosas, como transacciones inusuales o posiblemente fraudulentas, el banco puede congelar temporalmente la cuenta mientras se lleva a cabo la investigación. Este congelamiento generalmente dura hasta que se resuelva la situación y se determine si la actividad es legítima o no.
Deudas impagas: Si tienes deudas pendientes con el banco, como préstamos impagos o saldos de tarjetas de crédito vencidos, el banco puede congelar tu cuenta como parte de sus esfuerzos de recuperación de deudas. El tiempo durante el cual la cuenta permanecerá congelada dependerá de las políticas del banco y de cómo manejen la situación de la deuda.
Órdenes judiciales: En algunos casos, un tribunal puede emitir una orden para congelar una cuenta bancaria como parte de un proceso judicial, como en casos de disputas legales, ejecuciones hipotecarias o demandas civiles. El tiempo durante el cual se mantiene congelada la cuenta puede variar según las circunstancias del caso y las leyes locales.