La recuperación de dinero en efectivo bajo la figura de la extinción de dominio es una medida utilizada por algunos países para confiscar fondos que se presume están relacionados con actividades delictivas, incluso si el propietario no ha sido condenado por un delito en particular.
El proceso de recuperación de dinero en efectivo bajo la extinción de dominio generalmente sigue un procedimiento similar al de otros tipos de bienes. Implica una investigación exhaustiva por parte de las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley para recopilar pruebas que demuestren la relación entre el dinero en efectivo y actividades delictivas. Esto puede incluir evidencia de transacciones financieras sospechosas, vínculos con organizaciones criminales, o información que sugiera que el dinero fue obtenido de manera ilegal.
Una vez que se han presentado pruebas suficientes ante un tribunal, este puede ordenar la confiscación del dinero en efectivo y su devolución al Estado. Posteriormente, el Estado puede decidir qué hacer con los fondos recuperados, que puede incluir su uso para programas de prevención del crimen, compensar a las víctimas o financiar otras actividades gubernamentales.
Es fundamental que este proceso se lleve a cabo dentro del marco legal establecido y respetando los derechos legales de los individuos. Esto puede incluir el derecho a presentar pruebas en su defensa y a impugnar la confiscación del dinero en efectivo durante el proceso judicial.