El congelamiento de cuentas por órdenes administrativas puede ocurrir en diversas circunstancias, que van más allá de los problemas fiscales. Aquí hay algunos casos en los que las autoridades pueden emitir órdenes administrativas para congelar cuentas bancarias:
Investigaciones financieras: Las autoridades pueden emitir órdenes administrativas para congelar cuentas bancarias como parte de investigaciones relacionadas con el lavado de dinero, el fraude financiero u otras actividades ilícitas. Estas órdenes se emiten como medida cautelar para evitar que los fondos sean transferidos o movidos mientras se lleva a cabo la investigación.
Sanciones regulatorias: Los reguladores financieros pueden emitir órdenes administrativas para congelar cuentas bancarias como parte de sanciones por el incumplimiento de regulaciones financieras, como normativas contra el lavado de dinero, financiamiento del terrorismo, o prácticas financieras ilegales.
Orden judicial o administrativa: Tanto las autoridades judiciales como administrativas pueden emitir órdenes para congelar cuentas bancarias en el contexto de investigaciones criminales, litigios, o procesos legales. Estas órdenes se emiten para asegurar activos mientras se resuelve el caso.
Protección de activos: En algunos casos, las autoridades pueden emitir órdenes para congelar cuentas bancarias como medida de protección de activos, por ejemplo, en casos de quiebra, divorcio o disputas legales donde se busca asegurar los fondos para futuras distribuciones o resoluciones.