Las empresas pantalla e intermediarios son elementos clave en las estrategias de lavado de dinero, utilizados para ocultar la verdadera propiedad y el origen de fondos ilícitos. Aquí se explora cómo se aplican específicamente estas prácticas en el lavado de dinero:
Empresas pantalla:
Intermediarios:
Compra de bienes y servicios: Una organización criminal puede establecer una empresa pantalla que compra bienes a precios inflados a través de intermediarios. Estos bienes pueden parecer legítimos, pero en realidad están siendo adquiridos para justificar la inversión de dinero ilícito.
Movimiento de fondos: Los intermediarios pueden facilitar la transferencia de fondos entre múltiples cuentas y jurisdicciones, dificultando el rastreo de la verdadera fuente de los fondos. Las empresas pantalla pueden ser utilizadas para recibir y dispersar fondos, disfrazando así su origen y destino.
Creación de complejas estructuras corporativas: A menudo, se utilizan múltiples empresas pantalla e intermediarios en una red compleja para complicar aún más la detección y el seguimiento de actividades financieras ilícitas. Estas estructuras pueden cruzar fronteras y operar en jurisdicciones con regulaciones débiles o laxas.
Fortalecimiento de la supervisión y regulación: Las autoridades deben implementar regulaciones estrictas y supervisión efectiva para identificar y prevenir la creación y el uso de empresas pantalla e intermediarios en actividades ilegales.
Auditorías y cumplimiento: Las empresas deben realizar auditorías regulares y fortalecer sus programas de cumplimiento para garantizar la transparencia en todas las transacciones comerciales y evitar ser utilizadas involuntariamente en actividades de lavado de dinero.
Cooperación internacional: Dada la naturaleza transfronteriza del lavado de dinero, la cooperación entre agencias reguladoras y autoridades fiscales de diferentes países es crucial para combatir eficazmente estas prácticas.