Comunicarte con el banco: En primer lugar, comunícate con el banco para obtener detalles sobre por qué se han congelado las cuentas. Averigua si hay algún proceso que debas seguir para resolver la situación y cuánto tiempo se espera que dure el congelamiento.
Buscar asesoramiento legal: Es fundamental obtener asesoramiento legal de un abogado especializado en derecho comercial o financiero. Un abogado podrá revisar la situación y asesorarte sobre los pasos legales que puedes tomar para resolver el problema y proteger los intereses de tu empresa.
Revisar la documentación relevante: Revisa cualquier documentación relacionada con la disputa que llevó al congelamiento de cuentas. Esto puede incluir contratos, acuerdos comerciales, comunicaciones con proveedores o cualquier otra información pertinente que pueda ayudar a entender la situación y preparar una defensa.
Negociar con la parte demandante: Si la disputa que llevó al congelamiento de cuentas se puede resolver de manera amistosa, considera la posibilidad de negociar con la parte demandante para llegar a un acuerdo. Esto podría implicar pagar la deuda, establecer un plan de pago o buscar una solución alternativa que sea aceptable para ambas partes.
Buscar alternativas de financiamiento: Mientras dure el congelamiento de cuentas, es posible que necesites buscar fuentes alternativas de financiamiento para mantener las operaciones comerciales en marcha. Esto podría incluir líneas de crédito, préstamos comerciales o financiamiento de emergencia.
Seguir cumpliendo con las obligaciones comerciales: Aunque las cuentas estén congeladas, sigue cumpliendo con tus obligaciones comerciales tanto como sea posible. Esto puede incluir el pago de salarios, facturas de proveedores y otros compromisos financieros para mantener la confianza y la credibilidad con las partes interesadas.