En general, la capacidad para presentar una demanda de extinción de dominio suele estar reservada a ciertas autoridades gubernamentales o entidades designadas específicamente por la ley. Esto puede variar según el país y su sistema legal, pero algunas de las partes que comúnmente tienen la capacidad para presentar una demanda de extinción de dominio incluyen:
Fiscalía o Ministerio Público: En muchos países, la fiscalía o el ministerio público tienen la autoridad para iniciar procesos de extinción de dominio. Estas instituciones están encargadas de investigar y enjuiciar delitos, y pueden emprender acciones legales para confiscar bienes relacionados con actividades criminales.
Unidades de inteligencia financiera: En algunas jurisdicciones, las unidades de inteligencia financiera tienen la facultad de iniciar procesos de extinción de dominio. Estas entidades están especializadas en investigar y prevenir el lavado de dinero y otras actividades financieras ilícitas, y pueden presentar demandas para confiscar bienes obtenidos de manera fraudulenta o ilegal.
Agencias policiales: En ciertos casos, las agencias policiales pueden tener la capacidad para presentar demandas de extinción de dominio. Esto suele ocurrir cuando la policía ha realizado investigaciones que demuestran que ciertos bienes están vinculados a actividades delictivas.
Autoridades tributarias: En algunas jurisdicciones, las autoridades tributarias pueden estar autorizadas para presentar demandas de extinción de dominio en casos en los que se hayan evadido impuestos o se haya obtenido dinero de manera ilegal.
Organismos reguladores y entidades gubernamentales: En ciertos casos, los organismos reguladores y otras entidades gubernamentales con funciones específicas pueden tener la capacidad para presentar demandas de extinción de dominio. Por ejemplo, en el contexto de la lucha contra el narcotráfico, las agencias antidrogas pueden estar facultadas para confiscar bienes relacionados con el tráfico de drogas.
Es importante consultar la legislación específica de cada país para determinar quién tiene la autoridad para presentar una demanda de extinción de dominio en una situación particular. Las leyes y los procedimientos pueden variar significativamente de un lugar a otro.