La recuperación de obras de arte bajo la figura de la extinción de dominio es una medida que algunos países pueden utilizar para confiscar obras de arte que se presumen están relacionadas con actividades delictivas o que han sido adquiridas con fondos ilícitos. Esto puede incluir obras de arte robadas, obtenidas mediante fraude, o vinculadas con el lavado de dinero u otras actividades criminales.
El proceso de recuperación de obras de arte bajo la extinción de dominio generalmente implica una investigación exhaustiva por parte de las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley para recopilar pruebas que demuestren la relación entre la obra de arte y actividades delictivas. Esto puede incluir evidencia de transacciones financieras sospechosas, vínculos con organizaciones criminales, o información que sugiera que la obra fue adquirida de manera ilegal.
Una vez que se han presentado pruebas suficientes ante un tribunal, este puede ordenar la confiscación de la obra de arte y su devolución al Estado. Posteriormente, el Estado puede decidir qué hacer con la obra de arte recuperada, que puede incluir su devolución a sus legítimos propietarios, su exhibición en museos públicos o su venta con el fin de obtener fondos para programas de prevención del crimen o para compensar a las víctimas.
Es importante destacar que el proceso de recuperación de obras de arte bajo la extinción de dominio debe llevarse a cabo dentro del marco legal establecido y respetando los derechos legales de los propietarios legítimos de las obras. Esto puede incluir el derecho a presentar pruebas en su defensa y a impugnar la confiscación de la obra de arte durante el proceso judicial