Órdenes de embargo: Cuando una persona tiene una deuda pendiente, ya sea con un particular, una empresa o una entidad gubernamental, el acreedor puede obtener una orden judicial de embargo para asegurar el pago de la deuda. Esta orden puede incluir la congelación de cuentas bancarias como medida cautelar.
Órdenes relacionadas con investigaciones criminales: En el curso de una investigación criminal, las autoridades pueden obtener órdenes judiciales para congelar cuentas bancarias si creen que los fondos en esas cuentas están relacionados con actividades delictivas, como el lavado de dinero o el fraude.
Órdenes en casos de divorcio o disputas legales: Durante un proceso de divorcio o en disputas legales entre partes, un juez puede ordenar la congelación de cuentas bancarias como medida temporal para proteger los activos hasta que se resuelva la disputa.
Órdenes relacionadas con el incumplimiento de obligaciones legales: Si una persona no cumple con sus obligaciones legales, como el pago de impuestos, multas u otras deudas gubernamentales, las autoridades pueden obtener una orden judicial para congelar sus cuentas bancarias como medida de cumplimiento.