Durante el congelamiento de cuentas bancarias, las transferencias electrónicas quedan restringidas. Esto significa que el titular de la cuenta no puede realizar transferencias electrónicas desde la cuenta congelada hacia otras cuentas bancarias, ya sea dentro del mismo banco o hacia bancos externos. Además, las transferencias electrónicas entrantes hacia la cuenta congelada también pueden ser bloqueadas. Aquí te explico cómo funciona esta restricción:
Salientes: El titular de la cuenta congelada no puede iniciar transferencias electrónicas desde esa cuenta. Esto incluye transferencias a otras cuentas dentro del mismo banco (transferencias internas) o a cuentas en otros bancos (transferencias externas).
Entrantes: Las transferencias electrónicas entrantes hacia la cuenta congelada pueden ser rechazadas o retenidas por el banco. Esto significa que si alguien intenta enviar fondos a la cuenta congelada, es posible que esos fondos no sean acreditados en la cuenta hasta que se levante el congelamiento.
Pago de facturas y servicios: Los pagos automáticos programados, como el pago de facturas o préstamos a través de domiciliaciones bancarias, pueden ser rechazados si intentan retirar fondos de una cuenta congelada.
Bloqueo de servicios de banca en línea: Si la cuenta congelada tiene acceso a servicios de banca en línea, es posible que estos servicios se bloqueen temporalmente para evitar que el titular de la cuenta realice transferencias electrónicas.
En resumen, durante el congelamiento de cuentas bancarias, las transferencias electrónicas quedan limitadas como parte de las medidas para asegurar que los fondos en la cuenta congelada permanezcan disponibles para su uso futuro o para garantizar el cumplimiento de obligaciones financieras pendientes.