El uso de activos adquiridos con fondos ilícitos como garantía para obtener préstamos es una estrategia común en el lavado de dinero. Esta técnica permite a los criminales integrar dinero sucio en el sistema financiero legal a través de transacciones aparentemente legítimas. Aquí te explico cómo funciona este proceso:
Adquisición de activos con fondos ilícitos: Inicialmente, los lavadores de dinero utilizan dinero obtenido de actividades criminales como el narcotráfico, la corrupción o el fraude para adquirir activos. Estos pueden ser bienes raíces, vehículos de lujo, joyas, obras de arte, entre otros.
Utilización como garantía: Una vez que tienen estos activos en su posesión, los criminales los utilizan como garantía para obtener préstamos de instituciones financieras legítimas, como bancos o cooperativas de crédito. La institución financiera evalúa el valor del activo y, en función de este valor, aprueba un préstamo al dueño del activo (en este caso, el lavador de dinero).
Obtención de fondos legítimos: El préstamo otorgado se considera como ingreso legítimo para el lavador de dinero. Este dinero puede ser depositado en cuentas bancarias, utilizado para inversiones adicionales, o incluso para pagar deudas existentes, todo lo cual ayuda a integrar los fondos ilícitos en la economía legal.
Riesgos para las instituciones financieras: Las instituciones financieras corren el riesgo de facilitar involuntariamente el lavado de dinero si no realizan una debida diligencia adecuada. Por lo tanto, deben llevar a cabo controles estrictos de antecedentes y evaluar cuidadosamente la autenticidad y el valor de los activos ofrecidos como garantía.
Manipulación del valor del activo: En algunos casos, los lavadores de dinero pueden inflar artificialmente el valor del activo ofrecido como garantía mediante evaluaciones falsas o acuerdos de compraventa falsificados. Esto les permite obtener préstamos por montos más altos de los que justificarían los activos legítimos.
Consecuencias legales: El uso de activos adquiridos ilegalmente como garantía para préstamos es ilegal y constituye un delito grave en muchos países. Las autoridades financieras y de cumplimiento trabajan para identificar y prevenir estas prácticas mediante la aplicación de regulaciones estrictas y la colaboración internacional.
En resumen, el uso de activos como garantía para préstamos es una táctica utilizada por los lavadores de dinero para legitimar fondos ilícitos. Esto destaca la importancia de la diligencia debida por parte de las instituciones financieras y el cumplimiento riguroso de las regulaciones para prevenir el lavado de dinero y otras actividades financieras ilícitas