La evasión fiscal es el acto ilegal de evitar pagar impuestos al gobierno al no informar correctamente los ingresos, activos o transacciones financieras, o al presentar declaraciones de impuestos falsas. Este comportamiento fraudulento es realizado con la intención deliberada de reducir la carga tributaria total, lo que constituye una violación de las leyes fiscales.
Algunas formas comunes de evasión fiscal incluyen:
Subdeclaración de ingresos: No reportar o subdeclarar los ingresos obtenidos de actividades económicas, como salarios, honorarios, ganancias de negocios, alquileres, intereses o dividendos.
Ocultación de activos financieros: No informar sobre la propiedad o la existencia de activos financieros, como cuentas bancarias en el extranjero, inversiones, bienes raíces u otros bienes valiosos.
Facturación falsa o doble: Emitir facturas falsas o inflar gastos comerciales para reducir artificialmente los ingresos gravables.
Uso indebido de estructuras empresariales o fiscales: Crear empresas ficticias, usar empresas fantasma o aprovechar estructuras fiscales complejas para ocultar ingresos o transferir ganancias a jurisdicciones con tasas impositivas más bajas.
No cumplir con las obligaciones fiscales: No presentar declaraciones de impuestos requeridas, no pagar impuestos adeudados o no cumplir con otras obligaciones fiscales, como retenciones de impuestos.
La evasión fiscal es ilegal y puede tener consecuencias legales graves, que pueden incluir multas, sanciones financieras, confiscación de activos y, en algunos casos, acciones penales que pueden llevar a la cárcel. Además, la evasión fiscal socava la equidad y la integridad del sistema tributario y puede afectar negativamente la capacidad del gobierno para financiar programas y servicios públicos esenciales.